Pero no
representa lo que realmente son los argumentos. «Dar un argumento» significa
ofrecer un conjunto de razones o de pruebas en apoyo de una conclusión. Aquí,
un argumento no es simplemente la afirmación de ciertas opiniones, ni se trata
simplemente de una disputa. Los argumentos son intentos de apoyar ciertas
opiniones con razones. En este sentido, los argumentos no son inútiles, son, en
efecto, esenciales. El argumento es esencial, en primer lugar, porque es una
manera de tratar de informarse acerca de qué opiniones son mejores que otras.
No todos los puntos de vista son iguales. Algunas conclusiones pueden apoyarse
en buenas razones, otras tienen un sustento mucho más débil. Pero a menudo,
desconocemos cuál es cuál. Tenemos que dar argumentos en favor de las
diferentes conclusiones y luego valorarlos para considerar cuán fuertes son
realmente. En este sentido, un argumento es un medio para indagar.
Algunos filósofos y activistas han
argüido, por ejemplo, que la «industria de la
cría» de animales para producir carne causa
inmensos sufrimientos a los animales, y es, por
lo tanto, injustificada e inmoral. ¿Tienen razón?
Usted no puede decidirlo consultando sus prejuicios,
ya que están involucradas muchas cuestiones.
¿Tenemos obligaciones morales hacia
otras especies, por ejemplo, o sólo el sufrimiento
humano es realmente malo? ¿En qué medida
podemos vivir bien los seres humanos sin comer
carne? Algunos vegetarianos han vivido hasta
edades muy avanzadas, ¿muestra esto que las
dietas vegetarianas son más saludables? ¿O es
un dato irrelevante considerando que algunos
no vegetarianos también han vivido hasta edades
muy avanzadas? (Usted puede realizar algún
progreso preguntando si un porcentaje más alto
de vegetarianos vive más años.) ¿O es que las
personas más sanas tienden a ser vegetarianas,
o a la inversa? Todas estas preguntas necesitan
ser consideradas cuidadosamente, y las respuestas
no son claras de antemano.
Argumentar es importante también por otra
razón. Una vez que hemos llegado a una conclusión
bien sustentada en razones, la explicamos y
la defendemos mediante argumentos. Un buen argumento no es una mera reiteración de las
conclusiones. En su lugar, ofrece razones y pruebas,
de tal manera que otras personas puedan
formarse sus propias opiniones por sí mismas. Si
usted llega a la convicción de que está claro que
debemos cambiar la manera de criar y de usar a
los animales, por ejemplo, debe usar argumentos
para explicar cómo llegó a su conclusión; de ese
modo convencerá a otros. Ofrezca las razones y
pruebas que a usted le convenzan. No es un error
tener opiniones. El error es no tener nada más.

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